La pubalgia

¿Qué es una pubalgia?

Podríamos definir la pubalgia como un síndrome que puede provenir de varias causas (traumáticas, desequilibrios musculares) pero que en el que obligatoriamente hay dolor localizado en la región púbica que pueda incluso irradiarse a los aductores, abdominales y arcos crurales.

Los pacientes que más sufren esta patología son deportistas. Si prácticas de forma regular fútbol, maratón, rugby… quizás ya has desarrollado este síndrome o lo vas a hacerlo algún día.

¿Cómo saber si tienes una pubalgia?

Se recomienda consultar un médico o un fisioterapeuta para establecer un diagnóstico correcto y valido (ya que se puede creer que es una pubalgia pero que al final no). Pero los siguientes signos son característicos para poder sospechar de pubalgia:

  • Una sensación subjetiva de dolor profundo en la zona de los abdominales o de la ingle.
  • El dolor aumenta considerablemente con el esfuerzo como correr, hacer abdominales,…
  • Tensión palpable a nivel de la rama púbica en la inserción del recto abdominal.
  • Dolor cuando el paciente hace una aducción de cadera contra-resistencia.
  • Dolor al acurrucarse.

¿Cuál puede ser la causa?

Como ya se ha dicho, existen 2 tipos de pubalgias.

Pubalgias traumáticas

Puede ser provocada por microtraumatismos locales (caídas, contracciones bruscas y súbitas del completo aductor en el gesto deportivo como puede ser el caso al golpear una pelota…). Frecuentes en deportistas. En este caso, puede existir un espasmo de la musculatura como respuesta al traumatismo. También los tendones pueden sufrir en este momento.

Pubalgias crónicas

Se pueden producir por una no-resolución de traumatismos en fase aguda, pero generalmente más debida a desequilibrios musculares entre cadenas anteriores y posteriores. De forma habitual se encuentran los isquios y abdominales acortados/contracturados y al revés los flexores de cadera y extensores de la columna lumbar elongados/distendidos. Además, los isquios acortados hacen que la posición de la pelvis cambie y así los aductores se encuentran estirados. También puede sufrir el músculo cuadrado lumbar.

¿Cómo tratarla?

Todos estos mecanismos hacen que se encuentren músculos tensos y que haya falta relajar. Por eso se pueden realizar estiramientos de forma analítica (=local) o global de ciertos músculos en función del diagnóstico hecho por el profesional.

También sin duda se trata el dolor utilizando frío, electroterapia, realizando contracciones isométricas (sin movimiento), etc.

Se puede recomendar un masaje transversal profundo en las inserciones tendinosas.

También se ruega realizar reposo deportivo durante 1 a 2 semanas.

Por fin, se realizará trabajo de la musculatura estabilizadora del tronco que seguramente habrá sufrido.

Otra opción que es válida, es utilizar la herramienta 3TOOL con sus 2 de sus 3 zonas:

  • Zona puntiaguda: sobre los puntos de contractura, especialmente en los isquiotibiales y los abdominales. El hecho de tratarlo seguramente reducirá el dolor y la tensión.
  • Zona plana: uso como masaje para relajar las fascias, quitar tensión en los musculos que han sufrido.

El 3TOOL será muy útil para el fisioterapeuta porque es un complemento, un “bonus” en el tratamiento, y esto de forma ergónomica, innovadora y eficaz. En realidad, es también una suerte para el paciente porque le permitirá auto-tratarse en casa, para que vaya mejor más rápidamente y que pueda volver los más antes posible (pero con cuidado) al deporte.

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