¿Qué le pasa a mis trapecios?

¿Quién no ha sentido tirantez, molestia, dolor y/o limitación en la zona que va desde mitad de la espalda hasta el cuello y la zona que va desde el hombro al cuello?

Seguramente, todos  o casi todos en algún momento de nuestras vías hemos notado algún tipo de molestia en esa zona. Bien sea en épocas de más estrés, por cargas familiares, laborales, exámenes,  o simplemente situaciones adversas, posturas inadecuadas o también por un sobreuso o sobresolicitación de los músculos que ocupan estas zonas por actividad deportiva o en la trabajo.

El trapecio es el músculo más grande que encontramos en esta zona, tiene forma triangular y se extiende desde la base de la nuca a lo largo de la columna hasta la vértebra torácica T12 y va a insertarse en el acromion, entorno al hombro. Se divide en diferentes fibras: las superiores que se encargan de elevar y rotar hacia arriba la escápula y extender el cuello, las medias que aducen o aproximan la escápula a la línea media del cuerpo y las inferiores que deprimen y también rotan hacia arriba la escápula.

Además de tener molestias en el músculo trapecio propiamente, el dolor suele localizarse y  referirse por los hombros, cuello, la zona temporal, base del cráneo y entre las escápulas.

Hay varios factores predisponentes y causas que provocan estos síntomas:

  • Estrés: al adoptar una postura cifótica y encogida se aproximan los hombros a las orejas solicitando el trapecio en exceso durante periodos largos de tiempo.
  • Postura de cabeza adelantada: debido a tensiones por malas posturas se produce un desequilibrio muscular que favorece que la cabeza se adelante incrementan la tensión a la que se someten ciertos músculos alrededor del cuello, cabeza y zona dorsal.
  • Largas conversaciones al teléfono sujetándolo entre la oreja y el hombro.
  • Cargar con un bolso o mochila muy pesados
  • Sujetadores demasiado ajustados en la zona entre hombro y cuello
  • Trabajar en sillas sin reposabrazos
  • Usar un teclado posicionado demasiado alto, provoca que nos encojamos de hombros
  • Tocar el violín, el piano, el ciclismo y otras actividades que requieran de la participación excesiva o prolongada del trapecio

Para solucionar estas molestias se recomienda realizar actividad física, bien sea específica para estos músculos o como acondicionamiento general. De esta manera se consigue un  mayor flujo sanguíneo a este músculo y se liberan determinados neurotransmisores o biomoléculas trasportadoras que desencadenan ciertas reacciones en nuestro organismo asociadas a experiencias dolorosas o de bienestar, como por ejemplo las endorfinas, de las probablemente habrás oído hablar si practicas deporte.

Otra forma de tratar estas molestias que en muchas ocasiones se manifiestan en forma de contracturas o puntos gatillo es usar 3TOOL como herramienta con la que aplicar compresión sobre estos puntos o zonas dolorosas. Además puedes utilizarlo en casa con consejos previos de tu fisioterapeuta sobre su uso. En la página web puedes encontrar numerosos ejercicios en los cuales se muestra como realizar cada ejercicio de una manera clara y concisa con toda la información necesaria.

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