¿QUÉ TIPOS DE TRATAMIENTO HAY PARA UNA CONTRACTURA MUSCULAR?

Veamos las diversas formas de tratar las contracturas musculares: medicamentos, actividad física, fisioterapia conservadora o fisioterapia invasiva.

La punción seca puede ser una solución efectiva contra las contracturas muscularesParte de la población trata sus contracturas musculares con antiinflamatorios, relajantes musculares y reposo. Afortunadamente cada día estamos más informados y podemos optar a otras alternativas.

La toma de determinada medicación analgésica que consiga aliviar o eliminar el dolor puede ayudar a la eliminación de la contractura muscular. No tener dolor va a permitirnos movernos con normalidad sin limitaciones. Sin embargo, si el dolor no es muy incapacitante y la molestia es tolerable, debería evitarse la ingesta de medicamentos y más aún, la automedicación.

El reposo, que al parecer todo lo cura, no es nada recomendable cuando sufrimos de una contractura muscular. Se debería seguir realizando la actividad cotidiana reduciendo la carga o adaptándola para que sea lo más normal posible ya que la musculatura agradece el movimiento, siempre que tengamos cuidado de no aumentar los síntomas.

Uno de los tratamientos más efectivos es la terapia física o fisioterapia. Recurrir a un profesional puede acelerar la recuperación de esa contractura además de  evitar que acabe activando otras o generando un dolor más amplio y de más difícil resolución, lo cual es una de las formas de evolucionar más frecuentes de la contractura muscular.

Dentro de los tratamientos de fisioterapia se diferencian los tratamientos conservadores (masaje, estiramiento, compresión de la zona contracturada, etc) y el tratamiento invasivo, consistente en  “punción seca (sin infiltración de sustancias) de las contracturas musculares. Esta punción consigue romper mecánicamente la zona de contractura y que el tejido se repare en un periodo de entre 7-10 días con  nuevas fibras. De esta forma, si el paciente no tiene otros factores que vuelvan a activar la contractura, debería notar gran alivio o la resolución de su problema. Este tratamiento tiene sus pros y sus contras, ya que es doloroso en su aplicación y suele generar un cierto dolor post-punción, pero consigue muy buenos resultados y es un posible tratamiento más a considerar.

Por muy bien que hayamos sido tratados por nuestro fisioterapeuta, es necesario controlar otros factores de activación o perpetuación de la contractura que puedan existir (estrés, factores biomecánicos, etc) y realizar ejercicios en casa para evitar que las contracturas vuelvan a aparecer.

Artículos relacionados

Sin comentarios

Debes estar logged in para escribir un comentario