Contracturas musculares: la lesión del Siglo XXI ¿Cómo tratarlas y prevenirlas?

Sin duda, el Siglo XXI nos ha traídotratar contracturas musculares muchos adelantos y progresos, teléfonos móviles que ni soñábamos, libretas electrónicas, cines en 3D, coches de ensueño, increíbles adelantos en ciencias de la salud e infinidad de marcas mundiales batidas en la última década. Pero es evidente que no todo es bueno, ¿qué ser humano del Siglo XXI sería capaz de decir que no padece de estrés o dolor en alguna parte de su cuerpo? ¿Quién podría decir actualmente, que nunca ha tenido una contractura muscular?

Seguramente nadie respondería de forma afirmativa a estas preguntas, o serían muy pocos aquellos que lo harían, y es que las contracturas musculares junto con el estrés, se han convertido en el mal del siglo en el que vivimos.

¿Qué podemos hacer si sufrimos de contracturas musculares? Bien, esta es la pregunta que más a menudo se hace el común de los mortales que las padece; ya os adelantamos que una contractura se puede tanto tratar como prevenir pero antes de entrar en ese campo, veamos primero qué es una contractura.

Una contractura muscular como su propio nombre indica es una contracción muscular, cuyo carácter lesivo radica en la continuidad de esta contracción mantenida en el tiempo. Así pues, mientras las fibras de un músculo normal se contraen y se relajan, cuando aparece una contractura, todas o parte de las fibras del músculo, sufren una contracción involuntaria mantenida en el tiempo. Esto da lugar a la clínica de esta patología la cual es muy variada y depende de dos factores: la gravedad o intensidad y la región anatómica afectada. Por norma general, la clínica suele estar relacionada con dolor y dificultad de movimiento, pero en ocasiones el cuadro clínico puede ser mucho más complejo.

Una vez explicado de forma aproximada el concepto de contractura muscular, vamos a ver qué podemos hacer para volver a un estado más saludable. Si queremos recuperarnos de una contractura muscular de poco nos sirve atiborrarnos a fármacos, pues estos tan solo enmascararan el dolor y cuando su efecto pase el problema seguirá ahí, sin olvidarnos de los importantes efectos secundarios de cada uno de ellos y de todo el trabajo que dan a nuestro organismo, el cual debe eliminarlos posteriormente. Nuestro consejo para todos aquellos que sufrís de contracturas musculares es que acudáis a un fisioterapeuta colegiado. Este es el profesional sanitario más cualificado para solucionaros el problema y para ayudaros a prevenirlo, ya que no nos podemos olvidar que tan importante como curar es prevenir.

Así pues, un fisioterapeuta colegiado y su clínica son vuestro mejor socio para combatir las contracturas musculares. No obstante, existen formas de auto-tratamiento, algo menos eficaces, pero que os pueden ser útiles hasta que vuestro fisioterapeuta os pueda atender, o como complemento de vuestro tratamiento. Seguidamente os presentamos algunas:

  • Realizar auto-estiramientos: os puede aportar muchos beneficios, pero cuidado, no sirve estirar de cualquier forma. Un estiramiento bien hecho puede ser muy positivo, sin embargo uno realizado de forma incorrecta os puede producir otros problemas de mayor gravedad, por ello es muy importante que vuestro fisioterapeuta os enseñe la forma más adecuada.
  • Aplicación de calor: ¿calor o frío? ¿Cuántas veces os ha surgido esa duda?, pues os lo resolveremos rápidamente, el calor es lo más adecuado para relajar una contractura muscular, especialmente el calor húmedo (duchas de agua caliente, paños humedecidos en agua caliente, bolsas de calor, etc.).
  • Realizar auto-masaje o auto-compresión de las contracturas: El uso de herramientas como 3TOOL, una herramienta portátil y sencilla de utilizar, nos puede ayudar entre otras cosas a aliviarnos el dolor producido por las contracturas musculares.

Una vez tratada o eliminada la contractura muscular, lo que más nos interesa es evitar posibles recaídas futuras. Para ello hay que estudiar los factores productores de este problema, algunos de los más destacados son: estrés, mala alimentación, malas posturas, vida sedentaria, el frío, movimientos repetitivos, preocupaciones, ansiedad, etc.

Evidentemente, hay factores sobre los que poco podemos hacer como por ejemplo el frío, el estrés, la ansiedad o las preocupaciones. Sin embargo, sí podemos combatir los otros factores, veamos a continuación cómo:

  • La mala alimentación: es fundamental alimentarnos de forma adecuada, incluyendo una cantidad mayoritaria de verduras y frutas, dedicando un tiempo adecuado a la ingesta de los alimentos, tomando la suficiente cantidad de agua (entorno a 8 vasos), y evitando sustancias o alimentos que puedan causar estrés como el café o bebidas con alto contenido en cafeína. Asimismo es muy importante controlar los excesos, épocas como la navidad pueden ser un problema.
  • Las malas posturas: dos actividades del día son fundamentales a la hora de nuestra postura, pues pasamos una gran cantidad de horas realizándolas, estas son trabajar y dormir. La posición a la hora de dormir es difícil de controlar, puesto que nos movemos de forma inconsciente, pero sí que podemos adoptar una buena ergonomía postural en nuestro puesto de trabajo, lo que nos aportará muchos beneficios.
  • Un estilo de vida sedentario: para combatirlo tenemos miles de opciones, salir a correr 20-30 minutos a ritmo suave, ir caminando al trabajo, pasear en las horas centrales del día, movernos más en bicicleta que en coche… y todo lo que se os ocurra, como ya hemos dicho hay un enorme abanico de posibilidades.

Nuestro consejo para evitar la aparición de contracturas musculares es que intentéis alimentaros bien, evitéis en la medida de lo posible estresaros, busquéis adoptar buenas posturas a la hora de trabajar, realizar algo de deporte con intensidades bajas pero de duración prolongada, y que realicéis de forma más o menos periódica estiramientos de forma adecuada. Si esto no es suficiente, podéis recurrir a 3TOOL y realizaros automasajes y auto-compresiones en las zonas de dolor.

Si finalmente, no sois capaces de prevenir su aparición y acabáis sufriendo una contractura muscular, no dudéis en acudir a un fisioterapeuta. Ya sabéis que será vuestro mejor aliado para combatir este problema.

 

 

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